viernes, 20 de febrero de 2015

Phantasy Star Classic: La odisea de Algol

Publicidad brasilera del primer Phantasy Star por Tec Toy, la filial de Sega en aquel país.
Hola de nuevo a todos mis lectores, soy el redactor Dynamo con una nueva reseña para el blog, y la primera de una serie/conjunto de videojuegos en mucho tiempo. La historia épica del sistema planetario de Algol, hoy hablaré de Phantasy Star. Ahora, como aclaré en el título, hablaré solo de la serie clásica de Phantasy Star, osea, los juegos de Phantasy Star Online, Universe y sus spin-offs estarán fuera de esto.  Ahora si, comenzaré.
 
"¡Estas son armaduras de verdad, no los bikinis dorados, aprende Xeena!"
1987, como ya comenté muchas veces, el mercado fichinero recién formado tenía por aquel entonces como mayor exponente a Nintendo, pero otras empresas le pisaban los talones aún, y una de ellas era Sega. Durante su, por aquel entonces, corta vida, la empresa de Service Games se decidió a mostrarle los colmillos al gigante rojo conocido como Nintendo con óptimos resultados en territorios lejanos a donde la empresa apadrinada de Mario no había tenido mucho impacto aún (Latinoamérica y Europa). Para contrarrestar a Nintendo, Sega recurrió generalmente a crear sus propios clones (con toques originales propios) de los hits de su consola rival, la NES, para su propia plataforma, la Master System, siendo el ejemplo más claro el de Alex Kidd como un prota joven y fresco para contrarrestar a Mario quien tenia un aire más adulto, siendo luego desplazado por Sonic. Uno de los hits de la NES que apareció el año anterior fue el milagroso Final Fantasy, que salvaría a su empresa (por entonces benevolente), Squaresoft, de la bancarrota total. El innovador RPG no tardó en llamar la atención de los de Sega y estos decidieron dar su respuesta a la fantasía final que definió a los RPGs, sin embargo para ese entonces los juegos de rol cuyo entorno se basaba mundos fantásticos/medievales ya eran moneda corriente (Dragon Quest, Dragon Slayer, Ys) asi que la empresa azul tomó un giro innovador al género y creó un RPG con elementos futuristas y de ciencia ficción. Es así como de la mano de Rieko Kodama y Yuji Naka, nació Phantasy Star, cuyo primer juego debutó en el año mencionado al principio para la Sega Master System.
Portada americana de Phantasy Star, Alis no tiene pantalones bajo su vestido en esta versión, la ironía.
Portada de la versión brasilera por Tec Toy, al igual que sus sucesoras, recicla el artwork de la versión norteamericana.
Portada de la versión brasilera re-lanzada por Tec-Toy, si, Phantasy Star tuvo mucho éxito ahí.
Portada de la versión Coreana, notese las ligeras diferencias en las poses de Alis y Miau, esta sería la única
portada coreana de Phantasy Star que no usa Artworks reciclados de alguna de las otras versiones.
Portada del relanzamiento para Mega Drive de Phantasy Star exclusivo de Japón, a decir verdad es el mismo
juego en cuestión sin ningún cambio, pero el artwork nuevo en la contratapa es lindo detalle.

La historia de Phantasy Star nos situa en un sistema planetario distante al nuestro llamado Algol, el cual consta de tres planetas (al principio): Palma, Motavia y Dezolis; el primero de estos fue colonizado por humanos mientras que los otros dos son predominados por razas antropomórficas nativas muy distintas a los terrícolas, como si no fuera de esperarse.
 
Pantalla de título.
Pantalla de título de la curiosa versión Coreana.
El primer juego nos muestra la odisea de la heroína, Alis Landale (otro aspecto innovativo, no habían muchas protas femeninas en los videojuegos de aquél entonces), en búsqueda de derrocar el régimen del tirano planetario de Palma, Lassic, y vengar a su hermano mayor, asesinado por los drones del maloso de turno frente a sus propios ojos. Como podemos apreciar, no es una historia que se viera en un juego de Nintendo de aquel entonces, ya que estas raramente incluían (al menos fuera de Japón) escenas y temas relacionados con muertes.
Nero, el hermano de Alis, muerto a palazos en la primer cutscene luego de
una protesta contra Lassic en la Autopista Ritcheri.
En los aspectos básicos del gameplay, el juego no difiere de muchos RPGs, tenemos el mapa de Overworld y los pueblos donde navegamos normalmente con una versión pinina de la prota en todas las direcciones y terrenos posibles. Una de las cosas que más lo hicieron destacar en su momento fue la de que, al entrar a casas, tiendas, mazmorras, hablar con personas o en encuentros con enemigos, la vista pasaba a ser de primera persona. Esto cambiaba ligeramente los controles en las mazmorras, usando los direccionales laterales para dar vuelta a la derecha o la izquierda, el direccional de abajo para retroceder y el de arriba para avanzar. En el menú tenemos las opciones típicas de usar items, equipamiento, hechizos (los que puedan usarse fuera de combate), ver el status del grupo y guardar el juego.  En batalla, existen las opciones de atacar con las armas equipadas (algunas de las cuales pueden dañar a todo el grupo enemigo),  defender para amortiguar el daño de ataques enemigos,  items  se explica solo, el comando talk (hablar), particularmente introducido acá, sirve para hablar con algunos pocos enemigos que entienden el lenguaje humano, y así hacerlos recapacitar y detener la pelea, y el de escapar. Los personajes también aprenden hechizos simplemente con el leveleo. Aparte de eso, a lo largo del juego eventualmente tendremos acceso a los tres planetas, resultando en un mundo bastante grande para explorar.
Dadas las limitaciones de color, en su gráfico del mapa, Alis se ve como si tuviera el pelo negro.
  
La gráfica está muy bien lograda, especialmente en el título, los enemigos (¡Con movimiento al atacar!) y las cutscenes, otra innovación a resaltar pues, en los pocos juegos donde habían cutscenes, estas eran generalmente limitadas al diálogo con los personajes en overworld sin más debido a las limitaciones técnicas de sus plataformas, una vez más, la Master System derrochando calidad. La banda sonora por su parte es buena, se adapta bien a sus entornos y cumple con su función, pero no son tonos que meterías a tu celu a menos que te gusten mucho por alguna razón.
Aunque no es de fantasía, algunos diseños de la serie se basan en los de Star Wars.

Los pocos puntos negativos que puedo resaltar del juego son que, a causa de sus limitaciones, solo puede verse un enemigo del mismo tipo en pantalla, por lo cual para saber cuantos de estos hay, tendrás que ver una lista en la parte superior de la pantalla, otro detalle es el hecho de que las mazmorras son todas muy similares, y al no contar con un mapa que te ayude a ver por donde vas a medida que la vas descubriendo, podrías perderte por horas, además, en los pueblos, para revivir a personajes muertos, la iglesia cobra un presupuesto (que raro), lo cual con pocos personajes en el grupo es complicado de conseguir a menos que puedas vender unos items.
Un tesoro en una mazmorra, algunos pueden contener trampas.
Pantalla de batalla, sencilla pero comprensible.
Portada del remake de Play Station 2.

Portada del libro Phantasy Star: Alis's Adventure, versión en libro del primer juego.
El juego fue re-adaptado en la compilación de Sega Ages para PS2 así como un remake llamado Phantasy Star Generation 1 que corrije varios de estos errores y ayuda un poco más al desarrollo de personajes y la historia.
Un dato curioso es que el nombre de algunos de los personajes fueron cambiados en la transición de Japón a occidente: Alysa Landale fue cambiada a Alis Landale, Tylon a Odín, Lutz a Noah y La Shiec a Lassic.
Portada Japonesa del Phantasy Star II, mostrando el auge de la tecnología futurista a un lado...y a Rolf al otro.
 
Portada europea de Phantasy Star II, hacer parecer a Rolf y Nei como jubilados no fue muy buena idea.
Portada Americana de Phantasy Star II.
Portada coreana de Phantasy Star II, extrañamente recicla el artwork gringo y no el japonés.
Portada brasilera de Phantasy Star II.
 
La recepción positiva de los aspectos innovativos del juego le valieron a la franquicia una secuela y algunos spin-offs. Phantasy Star II: toki no owari ni (literalmente traducido como “el fin de la restauración, aunque en occidente lo conocimos simplemente como Phantasy Star II) vio la luz en los primeros años de la Genesis, en 1989. La historia del juego nos situa 1000 años después de los acontecimientos del primer juego, este fichín nos pone en la perspectiva de Rolf Landale, descendiente de Alis, quien es un agente del gobierno de Motavia, el cual esta vez ha dejado de ser un planeta desértico y su ecosistema ha sido regulado a uno más habitable gracias a una super-computadora llamada Mother Brain. La red de esta computadora empieza a fallar generando problemas climáticos y mutaciones en los seres vivos denominándolos Bio-monstruos, y Rolf debe trabajar en el caso.
Pantalla de Título, bastante surrealista.
Las cutscenes resaltan mucho mejor en la Genesis.
Rolf y Nei en el mapa, Phantasy Star fue una de las primeras franquicias en usar el engine informalmente conocido como "oruga", en el cual los personajes del equipo pueden visualizarse siguiendo al lider del mismo en el mapa.
El gameplay en esta entrega mantiene la mayoría de los aspectos de su predecesor salvo el hecho de que las conversaciones con gente en exteriores y mazmorras ya no son de vista en primera persona, aunque las tiendas y demás interiores si (pero se ven mucho mejor). Ahora los personajes no reviven por magia de una religión lucrativa sino mediante clonación, acentuando también el aspecto de ciencia ficción de la franquicia mucho más que su predecesor.
Los personajes ahora son visibles en combate al igual que sus acciones a pesar de estar en primera persona, pero por alguna razón el fondo de batalla es un suelo de wireframe sin más que agregar, lo que lo volvería algo monótono de no ser por la variedad de monstruos. Otro elemento que se añadió también fue la introducción de varios personajes intercambiables en el grupo de 4 (salvo por Rolf, el líder), cada uno con sus motivos para ayudar al prota peliazul y su propia especialidad en determinadas armas. Y aquí es donde se expone una de las falencias más grandes del juego…el precio del equipamiento. Si, para actualizar el equipamiento de todos los personajes, he estado grindeando dos horas diarias por aproximadamente seis meses, siendo esto en lo que mayor tiempo se invierte en el juego y ralentizando el desenvolvimiento argumental considerablemente, sin contar la monotonía que le añade. Así que si estás siguiendo el juego por motivos de argumento, tarde o temprano usarás algún Action Replay o lo revolearás por la ventana si no tenés la paciencia suficiente y realmente es doloroso porque el aspecto argumental es en lo que más resalta, al igual que todos sus predecesores y sucesores.
La pantalla de batalla, a la opción de luchar también se añade la posibilidad de armar estrategias
con comandos predeterminados por cada personaje para agilizar las cosas.
 
El aspecto gráfico y sonoro es donde más resalta aparte de lo argumental. Esta vez la música me resultó mucho mejor y algunos de los tonos se han convertido en mis favoritos. El añadido de los personajes jugables visibles mientras atacan en batalla es un gran plus.
Las estaciones de teletransportación permiten, por un precio, teletransportar al equipo
a cualquier ciudad que ya hayan visitado, cosa que viene bastante bien.
El juego recibió algunas críticas de intermedias a positivas y se valió de aparecer en la compilación de Sega Ages junto a sus juegos hermanos así como de ser el último de la franquicia en recibir el honor de un Remake, Phantasy Star Generation 2 para la Play 2.
Portada del remake de Play Station 2, debieron estar algo apretados ahí.
Portada de Phantasy Star II: Futubasha, novelización del segundo juego.
Algunos datos curiosos incluyen nuevamente los cambios de nombre de varios de los personajes de su versión japonesa a la occidental (Eusis-Rolf, Rudger-Rudo, Anne-Amy, Huey-Hugh, Amia-Anna, Kainz-Josh, Shilka-Shir), aunque extrañamente, el nombre oriental de Noah (Lutz) permaneció sin traducir desde esta entrega en adelante; un NPC pianista que elogia a los personajes hombres comentando para si mismo que “son lindos” (demostrando abiertamente su homosexualidad), esta línea de diálogo fue censurada en las versiones de occidente donde dice “son inteligentes”, aunque sigue cobrándoles menos por sus lecciones; los tambores del chip de sonido en la versión japonesa que suenan un tanto más fuertes que en la de nuestros lares; y una serie spin-off de aventuras gráficas llamadas Phantasy Star II: Text Adventures que fue publicada para la Mega-CD solo para el mercado japo, cada una de las aventuras se enfocaba en cada personaje jugable de PSII y sus andanzas previas al juego para expandir un poco sus trasfondos que poco fueron tocados en la aventura principal.
Portada japonesa de Phantasy Star III.
Portada coreana de Phantasy Star III.
Portada americana de Phantasy Star III, no hicieron a Rhys de frente porque sabían que le iba a quedar la cara de jubilado.
Portada europea de Phantasy Star III.
Portada brasilera de Phantasy Star III.
 
Poco más tarde llegaría la oveja negra de la franquicia. Valorado por algunos y aborrecido por otros, Phantasy Star III: Generations of Doom salió a la venta en 1991 para la misma consola que su predecesor. La historia difiere (en un principio) abismalmente del contexto de ciencia ficción de las entregas previas para ponernos en un mundo (aparentemente) medieval, fuera del sistema planetario de Algol. En dicha historia se nos relata sobre un conflicto entre dos facciones de gobierno de aquel mundo, una liderada por el espadachín Orakio y otra por la hechicera Laya, ambos desaparecen en medio del conflicto y sus seguidores culpan al respectivo bando contrario de la desaparición de sus líderes. El conflicto continúa por 1000 años hasta el presente donde el príncipe Rhys del reino Orakiano de Landen, quién está a punto de casarse con Maia, una misteriosa chica que fue encontrada inconsciente y sin memoria en la costa del reino tiempo atrás y al conocer al prota se enamoraron mutuamente. La ceremonia de casamiento y coronación de Rhys como el nuevo rey parece marchar bien hasta que un demonio Layano rapta a Maia y se la lleva a un reino de los seguidores de Laya quienes creían a la chica secuestrada y forzada a casarse por sus enemigos. Para no reavivar el conflicto, a Rhys se le impide dejar el reino y su propio padre lo mete al calabozo sin cenar y sin videojuegos. Pero el prota peliazul escapa con ayuda de una misteriosa chica llamada Lena, quien desea terminar con el conflicto, y emprende la búsqueda para rescatar a Maia, pero el rescate de la hermosa muchacha solo será el comienzo.
La fuente y arquitectura del título resaltan la temática de fantasía de esta entrega.
 
El factor que da a PSIII el subtítulo “Generations of Doom” viene a ser un factor único del juego, la historia de Phantasy Star III se expande a lo largo de 3 generaciones de héroes, osea, Rhys y sus descendientes. Pero esto no lo vuelve para nada lineal, al contrario, en algunos puntos del juego, el prota decidirá entre dos chicas con cual se casará y dependiendo de ello dependerá la apariencia, nombre y habilidades del hijo que engendrará, y luego estos deberán hacer la misma elección, dando como resultado una historia inicial, 2 historias intermedias y 4 historias finales. Esto también hará variar a los aliados e incluso antagonistas (salvo los finales) que aparecerán a lo largo de cada historia.
Se lee bastante prometedor…desgraciadamente hay factores que entorpecen una experiencia que podría ser memorable.
A medida que el grupo se agranda, la música de fondo del mapa se va complementando.
El gameplay mantiene las bases de sus predecesores y afortunadamente la obligación de grindear como un condenado por cada actualización de equipo para los personajes del PSII ha sido eliminada, ya no es tán difícil conseguir equipo ni objetos ni aumentar niveles, además los personajes se recuperan solo con descansar en las posadas, y la vista en primera persona al entrar en los comercios o posadas también se eliminaron en favor de la vista tradicional en tercera persona. Por desgracia hasta ahí llega lo positivo del gameplay. El andar en el mapa es sencillo como en sus predecesores…o lo seria si los personajes no fueran a una velocidad MÁS LENTA QUE LA DE LOS PROTAS DE SUS PRECUELAS y por si fuera poco, el rango de encuentros enemigos en algunos lugares es altísimo así que, aún sabiendo la localización del próximo lugar a donde debés ir, aunque esté cerca, te tomará fácil media hora llegar ahí si es que te molestas en no correr de las peleas (lo que tampoco funcionará siempre), además cuando pauses, la transición entre la pantalla del juego y la del menú es igual de lenta. Los comandos en batalla están explicados por símbolos ahora, en el primer menú de comandos tenemos un símbolo de una cuerdita de juguete que sirve para desarrollar las acciones seleccionadas de cada personaje, existe otro pero más chico y con un 1 al lado que es para que solo ún personaje tome acción y luego escoger las acciones del siguiente, para esto tenemos otro símbolo que tiene 4 simbolos pequeños (¡Que conveniente, entendí perfectamente, un símbolo dentro de otro!) que es el que nos lleva al menú de acciones y finalmente el comando del monigote amagando a tomárselas que sirve para intentar el escape. El sub-menú de comandos es un poco más comprensible, tenemos la espada para ataque normal, una caja simbolizando el uso de items, una bara simbolizando las técnicas de magia y el escudo para acción defensiva. Una perlita del gameplay a mencionar es que si algún personaje está envenenado, no podrá recobrar salúd por ningún medio, nisiquiera posadas, y en caso de ser un personaje con técnicas curativas, tampoco tendrán efecto en sus compañeros, ¡se debe usar un antídoto comprado porque incluso el hechizo de curación de veneno a veces tampoco funciona! Una falencia total.
El Rey Cille ataca levantando el pulgar, tiene tanta buena onda que es chocante.
 
En gráfica el juego está bien, pero no parece para nada un Phantasy Star a este nivel. Los gráficos en general tienen un estilo muy distinto al de sus predecesores, los personajes tienen más frames al moverse en el mapa (irónico porque, como dije, caminan muy lento) y sus caras no se ven en el mismo (similar a Castlevania pero en RPG), al principio identificar los símbolos de las casas especiales es algo complicado pero después te acostumbrás. En batalla la gráfica también es un poco rara, no solo el listado de enemigos es totalmente distinto a cualquiera de sus predecesores, sino también su estilo es muy cambiado. Los personajes jugables nuevamente no son visibles, pero esta vez se ven los fondos de batalla. Contraste a la gran cantidad de frames de movimiento en el mapa, el movimiento de los enemigos al atacar tiene muy pocos frames, se siente algo tosco y, en el caso de algunos enemigos, bizarro. Cabe destacar que algunos fondos de batalla están muy fuera de lugar, en una mazmorra de castillo estás en la parte de afuera, pero al entrar en batalla el fondo muestra como si estuvieras dentro aún si en el mapa no lo estás. Los efectos de las técnicas especiales tampoco son tan impresionantes en comparación a las de los juegos anteriores. Tampoco hay cutscenes, todas han sido reemplazadas por los mugshots de los personajes intervinientes en la conversación con texto de por medio.


La música en el mapa es aceptable, nada especial, pero algunos de los tonos durante la batalla (los tonos cambian dependiendo de la circunstancia en la que esté el grupo) son destimpanantes, especialmente el de introducción.
Portada de Phantasy Star III: Futubasha, novelización del tercer juego.
Aunque el juego tuvo criticas relativamente positivas, los factores que mencioné no aportaron a que el juego fuera muy memorable, a causa de esto no tuvo un remake, pero sí estuvo presente junto al resto de su camada en las compilaciones. Nuevamente los nombres de los personajes han sido cambiados, en su mayoría, de la versión japonesa a la occidental, además, la versión japonesa tenía movimiento en los fondos de batalla, mientras que en la americana estos son totalmente estáticos, justo cuando pensaban que los gringos no podían empeorar las cosas. Además, al principio, Rhys puede escapar del calabozo del castillo con un Escapipe, para eso la única alternativa, dado que el juego comienza sin dinero, es vender las botas del equipamiento de Rhys para comprar dicho ítem, al hacer esto todo volverá a como estaba antes de la ceremonia de casamiento pero Rhys no podrá abandonar el pueblo, y al hablar con su padre, este dirá: “¡Escapaste usando un Escapipe! Movimiento ingenioso, pero me temo que ahora el juego no puede continuar, por favor, presiona reset e intenta de nuevo”.
A mí parecer, es bueno en parte, pero no se siente para nada como un Phantasy Star en muchos aspectos, esto se debe también a que es el primer Phantasy Star de la serie en no ser desarrollado por el staff de los juegos anteriores.
Portada de Phantasy Star Gaiden, como podemos apreciar, el estilo
es mucho más animado que el del arte de las portadas princiaples.
En 1991 también, Phantasy Star dio su primer paso en las portátiles con Phantasy Star Gaiden en la Game Gear, exclusivamente en Japón. Situado 400 años después del primer juego, la historia nos situa en una colonia espacial de Palma llamada Copto, fundada por Alis, donde dos nuevos protas, Minna y Alec, se embarcan en búsqueda de la legendaria heroína para poner fin al régimen del tirano Kaburon.
Pantalla de título mostrando la colonia de Copto.
Los gráficos se ven más sencillos en overworld, similar a Final Fantasy, pero
sigue manteniendo un estilo colorido y vivo.
Las cutscenes son simples aunque una grán adición tratandose de un juego para una portatil.
Aunque la pantalla de lucha es más limitada, cumple su cometido, y unas barritas
ayudan a medir mejor los puntos vitales y de mágia.
 
Portada de Phantasy Star Adventure.
Un año después (1992), otro spin-off bastante poco convencional apareció en la Game Gear bajo el nombre de Phantasy Star Adventure. Este spin-off es una aventura gráfica en primera persona donde tenemos el papel de un agente anónimo del gobierno de Motavia (aparentemente pocos años antes de PSII) el cual recibe un llamado de un científico, Ken Miller, el cual investiga sobre el planeta Dezoris, para ver un invento importante, pero al llegar, el prota se encuentra con que tanto su amigo como el invento han desaparecido y se da a la tarea de averiguar su paradero.
Título.
Al no ser un RPG esta vez, el gameplay es ligeramente diferente. Hay una lista de acciones entre las que tenemos “observar” para ver una descripción del entorno, “hablar” si es que hay alguien o algo con qué hacerlo en el área donde se encuentra el prota, “moverse” para cambiar de área dependiendo de a donde podamos ir, “ítem” para usar algún objeto común o clave en alguna parte que lo requiera, y “guardar” para guardar la partida. En las (pocas) batallas que hay, el sistema de pelea al atacar se define por un sistema de azar con dados, entre más nivel tenga el prota, más dados se rodarán y mayor será el daño aplicado, lo mismo para con los enemigos.
"Los vuelos están demorados por una protesta gremial, sepa disculpar las molestias."
La gráfica es buena, la interfaz de acciones y menú se ve bastante buena y los fondos de cada lugar visitado son muy coloridos y variados, lo que acompañado de la música los hace sentir más vivos. Si sos fanático de las aventuras gráficas y Phantasy Star o sos un complecionista y tenés curiosidad entonces estás de suerte, aunque sea cortito. Este juego también tiene una traducción al inglés por fans dando vueltas.
Portada japonesa de Phantasy Star IV.
Portada europea de Phantasy Star IV (Aclaración: Chaz puede verse más habilidoso de lo que es).
Portada americana de Phantasy Star IV, los europeos solo la invirtieron...¿o fue al revez?
Portada coreana de Phantasy Star IV, publicado en esos lares por...¿Samsung?
 
Pero la franquicia aún no estaba lista para descansar, y durante el ocaso de la Genesis, en 1994, la última entrega que cierra la odisea de los heroes de Algol con broche de oro salió a la venta bajo el nombre de Phantasy Star IV: The End of the millenium. La historia nos situa nuevamente en Motavia tomando el control de un cazarrecompenzas algo blandengue llamado Chaz y su mentora Alys Brangwin, quienes aceptan un trabajo para liberar a un pueblo de una plaga de monstruos salida de una cueva, pero al llegar al nido de los monstruos en lo profundo de dicho lugar, descubren que alguien ha “cultivado” a los monstruos en dicho lugar a propósito, y las sospechas los lanzan tras la pista de un siniestro culto liderado por un mago llamado Zio.
El más épico título de la saga.
En gameplay, el juego sigue la línea de sus predecesores, el movimiento en el mapa ha vuelto a ser fluido y ágil al igual que el acceso a la interfaz del menú. Al igual que en PSII, varios personajes se unen a la travesía pero no podrán ser cambiados a gusto hasta llegado cierto punto en la historia, esto hecho en favor del desarrollo de cada personaje. Para acentuar la individualidad de cada uno, si bien muchos pueden aprender hechizos que otros también y otros no, esta vez el menú añade el comando “skill” (habilidad), el cual consiste de, valga la redundancia, habilidades especiales únicas de cada personaje que no tendrá ningún otro y que no consumen puntos de magia, pero tienen una cantidad de usos limitada que solo se restaura al descansar en las posadas, y que, al igual que los hechizos, son generalmente aprendidas al levelear, pero en algunos casos como el de los personajes tipo androide, estas se encuentran como items y/o se aprenden por algún evento en la historia. Además, como nuevo añadido están las batallas en vehículos (si, olvídate de estar a salvo en ese coche raro), ahora se pueden encontrar enemigos yendo a bordo de los vehículos del juego (salvo las naves espaciales) pero estos serán totalmente distintos a los que se ven andando a pié y por ende pueden dejar caer items que no encontraríamos de otro modo, además de que el sistema de combate es ligeramente distinto, aunque le faltó pulirse un poco pues, creo que pudo ser más original que eso, pero con las limitaciones de la época por ahí no se podía pedir demasiado.
Las mazmorras y pueblos, en su mayoria regresan al estilo futurista de la segunda entrega.
La gráfica y música son quisá de lo mejor de la saga. Si bien sigue la línea de PSII, los sprites se ven mucho más definidos al igual que los mugshots y animaciones en batalla, donde por cierto, finalmente, podemos ver personajes, enemigos y fondo animado, todo al mismo tiempo, volviendo la experiencia mucho mejor. Mención especial a las cutscenes, mucho más vivas y detalladas también, si bien siguen sin movimiento, tienen muchos más cuadros resaltando el esfuerzo puesto por los artistas en cada escena y plano individual, todo un deleite visual. En cuanto a la música, varios de los tracks son muy buenos y complementan el juego muy bien, algunos incluso son versiones mejoradas y remasterizadas de tracks viejos del primer Phantasy Star, la calidad de la música puede sentirse tan solo con la música que aparece desde el logo de Sega al principio. Tal vez su único defecto es que, por cuestiones argumentales, es exclusivamente para fans veteranos de la saga, pero tomarse el tiempo de comprender el viaje para disfrutar el final lo vale.

La primer cutscene, imaginense lo que son las que siguen.
El juego recibió muy buenas críticas y al igual que todos sus predecesores apareció en todas las compilaciones de la serie con ellos. Sega tuvo planes para un remake de esta parte de la saga al igual que los primeros dos juegos, pero por cuestiones de presupuesto, el planeamiento no pasó a mayores. Curiosidades varias incluyen que los nombres de los personajes cambiaron nuevamente de la versión japonesa a la americana (Alys en Japón se llamaba Raira/Layla, tal vez le pusieron el nombre en américa como homenaje a la primer entrega de la franquicia); el juego originalmente había sido planificado para Sega-CD (las cutscenes en FMV con voces realmente se leen como algo de ensueño para la saga) pero a causa de las bajas ventas del add-on, terminó siendo desarrollado para Sega Genesis; además, PSIV cuenta con un Drama CD únicamente publicado en Japón por la empresa SoftBank bajo el nombre The Phantasy Star Memorial Drama CD ~Sealed Memories~ que cuenta una historia del pasado de Chaz.
Portada del drama CD mostrando a Neithird a la izquierda (y seguro la primera que notaste...).
Portada del mini-libro incluido con el CD de arriba
(si tan solo el presupuesto hubiera alcanzado para unas OVAs...).
El impacto póstumo de los personajes de la saga se extendió a varios medios. En la aventura visual Segagaga para Dreamcast, Alis y sus compañeros del primer juego aparecen en varias escenas al igual que Nei, Mieu y Rika; en Phantasy Star Online 1 y 2, varios objetos están nombrados referenciando a los personajes de la saga (como las Garras de Nei) y más recientemente en la serie animada japonesa Hi☆sCoool! Seha Girls se puede apreciar un cameo de Rika de PSIV.
Alis es un personaje predominante en Segagaga, al menos como ejecutiva.
De vuelta a la acción.
De izquierda a derecha: Myau, Nei, Mieu y Rika.
A la derecha del monitor aparece Rika.
Phantasy Star es una serie muy buena a nivel argumental que, a pesar de tener algunas pifiadas de gameplay en algunos de sus juegos, la experiencia, en el final, vale la pena y esconde una historia bastante compleja que, aún más de 20 años después de la creación de su última entrega hasta la fecha, tiene con que seguir siendo exprimida, tal vez Sega debería dejar la saga Online y re-enfocarse en lo clásico (como hicieron con su roedor azul espinoso) tomando esto en cuenta.
Portada del artbook Phantasy Star Compendium, no muy inspirada.

Portada del artbook The World of Phantasy Star.
Phantasy Star Complete Collection para la Play Station 2, también disponible en la Saturn.
Phantasy Star collection de GBA, la versión japonesa también incluye el cuarto juego.
Si se quedaron con ganas de más información, pueden consultar la Wikia de Phantasy Star ( http://phantasystar.wikia.com/wiki/Main_Page ), Phantasy Star Cave (http://www.pscave.com/ ) y (para los que saben portugués) La Gaceta de Algol (http://www.gazetadealgol.com.br/ ), dejándolos con esto me despido nuevamente, hasta la próxima reseña. 

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