jueves, 5 de febrero de 2015

Rincon Indie – Demon Hunter Mai: las plataformas adoran a estas chicas.


Cover del CD-Rom, abajo a la derecha se puede apreciar
un bonito homenaje a la Sega CD.
Hola de nuevo, lectores. Soy nuevamente el redactor Dynamo esta vez en una nueva entrega de Rincón indie con un clon de Valis como fuera el primer Demon Hunter que reseñé hace aproximadamente un año pero con otra gráfica, de otro grupo de fans y un estilo peculiar digno de un juego nipón de los 90. Adorable, serionda y bizarra, hoy toca hablar de Demon Hunter Mai, también conocido por otras romanizaciones como Mamono Hunter Mai.
 
"Que paja ir a la escuela con este frío."
1999-2000, mientras empezaba el ocaso para la Dreamcast y Sega en el mercado consolero y Microsoft se mofaba miserablemente de ellos, las consolas se preparaban para dar el primer paso más allá del 3D dejado por la generación anterior. Las compus, sin embargo, parecían más enfocadas solo a juegos en línea y la mayoría probablemente poseía una para jugar Diablo o algún port de Tomb Raider, Doom y otros fps que tan de moda se habían puesto.
Por otro lado, en Japón, las novelas visuales  tomaban más color y fluidez gracias a las nuevas tecnologías que habían dejado atrás a las gloriosas compus de NEC y Sharp. Para hacerlo breve, las novelas visuales son una especie de “juegos” narrativos que no requieren ninguna habilidad más allá de la de tomar decisiones y leer los diálogos, generalmente haciendo diferir la historia de los mismos y su final, sus historias normalmente están focalizadas en temáticas de romance, misterio y/o temas de adultos. Una de las empresas más consagradas en dichas producciones hoy por hoy es Key, la cual por ese entonces empezaba su camino a la fama entre el público consumidor de visual novels y animé con una novelita llamada Kanon, donde el prota era un chico que regresaba a su pueblo natal después de 7 años aunque no logra recordar nada del mismo. La Visual Novel tuvo tanto éxito que fue re-adaptada en una versión sin escenas para adultos de la cual se tomó la base para adaptarla a una novela ligera, un manga y dos animes (uno en 2002 y un remake en 2006). Entre tanta fama, un grupito de fans le hizo su propio homenaje a la novela visual por aquellas épocas, con lo cual, de la mano de la joven escena de juegos doujins de Japón, el grupo auto-denominado French Bread desarrolló Mamono Hunter Mai, tristemente, solo para sus tierras de arroz y pescado.
 
Una demostración de los bizarros enemigos del juego.
El juego nos pone en la piel de una de las heroínas de Kanon, Mai Kawazumi, quien, por algún motivo que no tengo claro (aún no leo la novela visual ni ningún medio relacionado a Kanon), es una cazadora de demonios que parte al principio del fichin a salvar a sus amigas (aparentemente las demás heroínas de la novela visual) de las garras de una invasión de los seres oscuros que se cierne en la ciudad donde se desarrolla la historia original de Kanon. Tan sencillo como eso, detalles aparte, pasemos al gameplay.
 
Los mugshots de cada personaje están muy bien detallados.
El juego se maneja similar a Valis y demás juegos del arquetipo plataformero de las chicas que combaten bicharracos malignos. Al principio podemos escoger entre si queremos manejar a Mai o su amiga Sayuri, ambas se mueven con las teclas direccionales y tienen dos botones de acción aparte, el de salto y el de usar el arma de cada una (una espada en el caso de Mai y una bara mágica en el caso de Sayuri), las teclas para dichas acciones por defecto son Z y X pero en la carpeta donde está el ejecutable del juego también hay una ventana para configuración previa del mismo incluyendo sus controles para comodidad de quien lo desee. Aparte de esto, existe un tercer botón de acción para atacar con las armas equipadas que se encuentran a lo largo del nivel, este es la tecla C por defecto, y finalmente la tecla V que sirve para pausar el juego donde tenemos la opción de volver al mismo o a la pantalla del título. Comandos extra incluyen el doble salto con el botón de salto simple presionado otra vez en el aire, una barrida por el suelo que se logra pulsando abajo+Z. Los elementos de gameplay incluyen una barra de vitalidad roja y grande, una barra de energía para las armas especiales, el puntaje y el tiempo transcurrido desde que comenzamos el nivel, que influirá en los puntos extras al final del mismo sin ir más lejos. Entre los items existen corazones para ganar vidas extra, comida para recuperar la salud y la energía del arma, y armas especiales que van desde algunas típicas como un boomerang hasta ollas que caen del cielo de la nada (It’s magic, I ain’t gotta explain). Al perder una vida, las pibas respawnean desde un checkpoint a cuesta del arma especial que puedan tener, lo cual a veces puede complicar las cosas antes de los jefes. Para modificar otras propiedades del gameplay existe el menú de opciones que convenientemente está en inglés.
 
La gráfica no es de alta definición pues, se  trata de un juego de fines de los 90, pero para la época se puede considerar sobresaliente. El buen detalle de los sprites y los screenshots incluso hacen justicia a los de la Visual Novel oficial. Los entornos son coloridos y llenos de vida al igual que la fluidez de movimiento y expresión de cada personaje. Mención especial a los enemigos que, contrario a lo convencional del género y siguiendo la línea de cosas adorables de la novela original, no son bestias de aspecto intimidante, sino criaturas bizarramente tiernas, es así como de pronto encontramos ranas de peluche, gatos-globo, conejos con motosierras entre otras cosas que hacen gala de lo delirante de la mentalidad japonesa. Cada nivel también tiene sub-jefes no menos bizarros que los enemigos regulares, mientras que cada jefe es una de las chicas de Kanon aparentemente controladas por los demonios.
Para complementar la gráfica tenemos una banda sonora de lo mejor que se puede encontrar en el género plataformero y que combina el estilo de los chips de sonido de consolas celebres de la década como la Sega Genesis, la Turbografx y la FM-Towns resultando en temas excelentes que combinan a la perfección con el ambiente/situación de cada nivel.
 
La espada de Mai tiene más alcance del que aparenta.
Como un juego del temprano escenario indie previo a su florecimiento a mediados de la década del 2000, es una pena que este juego haya quedado tan en el olvido en parte producto de que solo estuvo disponible en tierras niponas, pero afortunadamente el tiempo le hizo justicia y por internet se puede encontrar en algunos lados si buscan bien. Demon Hunter Mai se resiente solamente de no tener soporte para otros jugadores como la mayoría de los juegos de su palo pero esto no le quita que sea bueno para poner a prueba tu propia persistencia y alcanzar los hi-scores del fichín. Cabe destacar que si quieren que algunas cositas del mismo (como la pantalla de configuración) se vean bien, Applocale es su mejor aliado para estas ocasiones.

¡¿A donde fué su ojo!?

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